Chamanismo y Munay ki

27 octubre, 2017

Chamanismo y Munay ki

Chamán: es un hombre o una mujer que conecta consigo, con el universo, con los elementales y con todos los que le rodean.
Munay ki: Una palabra Quechua que quiere decir: Te amo sé tú mismo. El poder absoluto del amor para que todo suceda en tu vida.

Amor, deseo y poder unificados en un mismo estado.

Aquí usamos el amor para brillar, para expandir las cosas conocidas.

Ejemplos: Amo mi empresa, y entonces la expando. Amo mi familia y entonces la expando… Es energía masculina.

El deseo, al contrario, está en lo no conocido. Es energía femenina y está para crear lo no conocido.

El Munay te enseña a desear lo que amas y a amar lo que deseas, y a tener poder (crédito, certeza absoluta de que eso lo puedes modificar) sobre lo que amas y lo que deseas.

El Munay te dice que tú has de decidir conscientemente lo qué quieres amar y lo que quieres desear.

Si no es así, tú te haces un títere de lo que quieres amar, te maneja.

El Munay te permite amar cualquier existencia (partícula o cosa y todos los procesos por los que estés pasando). Te hace entender que todo proceso te lleva a otro sitio y decides amarte así porque ese dolor… o lo que sea, te lleva a otro sitio. Luego amo este momento.

Al amar una cosa estoy reconociendo que existe y le transmito mi deseo de que quiero que sirva para… Es una intención consciente, con seguridad absoluta.

El Munay te dice que ames todo, pero que no adores absolutamente nada. No entiende que algo sea más grande ni más pequeño que nosotros, sino que tiene diferentes funciones.

Si yo adoro algo es porque le temo.

También me da el poder del desapego sin cerrar el corazón. Yo amo todo lo que existe y por eso también me amo y no necisito de otra cosa que me haga feliz.

Ejemplo: Yo puedo querer a una persona en mi vida, pero nunca la necesitaré para ser feliz, o el dinero… Si lo necesitara para ser feliz, tendría poder sobre mí. He puesto mi felicidad fuera.

Nosotros estamos completos, no necesitamos nada, nosotros decidimos con quien compartir. Pero si nosotros no sabemos vivir sin algo o alguien… o no sabemos poner un límite, le damos el poder porque nos hacemos adictos por repetición.

Esto podemos romperlo con la misma lógica que hicimos con el sufrimiento: He de representar, como sea, que doy eso por concluido. Puedo notar en qué sitio de mi cuerpo noto ese apego, pongo mis manos atadas con un hilo y digo, perdóname, te perdono y doy por concluido todo conflicto y rompo el hilo, me desato.

Le estoy dando órdenes a mi inconsciente porque es él el que crea mi propia realidad. No quiero que sean los enfados, los programas los que decidan mi salud.

Nosotros somos consciente e inconsciente y a éste es al que tenemos que ir despertando progresivamente y le damos las órdenes de forma creativa porque él es creativo y tenemos que representar lo que queremos. La representación es sincronicidad de hemisferios, une creatividad y lógica.

El Munay nos dice que si yo quiero amar a una persona o una cosa, todo el amor que tengo hacia el mundo, lo potencia. Si yo no amo el mundo en el que vivo, el mundo absorbe el amor que yo debería haberle dado y ahora yo, reclamaría del otro el amor que el mundo me ha chupado. Siempre estaré reclamando más porque por mucho que esa persona me de amor, no tiene todo el amor de todo el mundo.

Cuando amo a todo lo que existe, yo no exijo nada del otro, yo comparto la plenitud que encontré con esa persona, ambos compartimos el bienestar. Dada día seremos más libres el uno del otro, pero cada día estaremos más unidos.

Hay varios niveles de poder. A medida que practiquemos el Munay y lleguemos por ejemplo, al 5º nivel de conciencia, tendremos más poder para influenciar sobre la materia, dándolo incluso un cambio físico. Al principio sólo se cambia a nivel imaginario, no visible, y lo canalizas, pero a medida que sigues trabajando se llega al plano visible.

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