Descubre tu Espíritu Chamánico

Hay algo en cada ser que le conecta con la naturaleza. Somos parte de ella y ella corre por nuestras venas como un torrente de energía. En ella están los Elementos del Fuego, del Agua, del Aire, de la Tierra. Del mismo modo que sucede en nuestro cuerpo...

  1. Detalles
    Espíritu chamánico

    Te han dicho alguna ves que todos llevamos dentro un espíritu chamanico?

    Hay algo en cada ser que le conecta con la naturaleza. Somos parte de ella y ella corre por nuestras venas como un torrente de energía que nos eleva y mantiene a salvo.

    Elementos de la Naturaleza

    Si observamos en la naturaleza, están los elementos del Fuego, del Agua, del Aire, de la Tierra. Del mismo modo sucede en nuestro cuerpo, es Tierra, por lo que siempre tenemos que estar enraizados y conectados con ella.

    Ese Fuego está en mi espíritu,  el Agua se encuentra en mi sangre como un torrente de agua viva.

    El Aire es mi aliento de vida, sin él no podría existir.

    El espíritu chamanico se descubre cuando nos permitimos crear un espacio para que el  toque o repiquetear monótono del  de tambor, amplie mi estado de consciencia.

    El Tambor

    El sonido ancestral del tambor cambia las vibraciones del cuerpo, las estabiliza, de tal manera que se entreguen al ritmo chamánico pudiendo percibir  y experimentar las dimensiones espirituales más profundas de la existencia.

    Aquí también es  posible la comunicación con otras formas de vida; de ello es responsable la energía de la fuerza de vida que está en todas las cosas vivas, sus respectivas potencialidades y cualidades se manifiestan a través de imágenes que poseen características de ensoñación.

    El acceso al mundo superior se hace mediante una escalada visionaria, y el transporte es por medio de un velo de gasa o un “tubo” invisible que se encuentra “encima de las nubes”.

    El “vehículo” en el que se realiza el viaje a estos otros mundos es el sonido del tambor del chamán. Sus toques regulares llevan a la consciencia desde la realidad de la existencia física hasta la del espíritu, y de vuelta a la anterior.

    Sonido ancestral

    El mismo tambor es mucho más que una caja de sonido. Simboliza todos los “mundos”, ya que su armazón está hecha con el tronco de un árbol que rememora el árbol cósmico.

    El tambor es circular para indicar la totalidad de la existencia dentro de la que todos los “mundos” pueden ser experimentados, siendo cada uno de ellos sólo un aspecto del todo.

    Su sonido es el de la totalidad que es capaz de crear de la nada que es la potencialidad de la existencia.

    Hay tambores que tienen unas correas de cuero entrecruzadas en la base para servir de asa. a menudo imitan la forma de una telaraña de ocho tiras: las direcciones cardinales y no cardinales, los ocho radios de la rueda curativa, y las ocho “patas” del caballo mítico sleipner que llevaba en sus lomos al chamán-“dios” odín hasta el otro mundo, las ocho patas de la araña, etc.

    Ritmo y latido

    Si tenemos la oportunidad de encontrarnos en alguna actividad, os invito a escuchar el toque del tambor,  su ritmo monótono y regular. Es como el latido del corazón, y podría describirse como “el latido del universo”.

    Este ritmo transmite una sensación de movimiento apremiante que arrastra consigo a la consciencia.

    El ritmo y el tono constantemente regulares del tambor chamánico pasan por el oído y llegan hasta el cerebro.

    Él solo se adapta para funcionar con la misma oscilación y, en consecuencia, se adentra en aspectos más profundos de la mente que permiten al chamán acceder a niveles subconscientes e, incluso, supra conscientes, mientras todavía está consciente y enteramente alerta.

    Así es como pueden percibirse y experimentarse las dimensiones internas de la realidad espiritual. se trata de un estado del ser que los chamanes y los místicos conocen desde tiempos inmemoriales.

    Cantos Medicina
    Hubo un tiempo

    Hubo un tiempo muy lejano
    de galopar de caballos
    corriendo libres al viento.
    por montes cerros y llanos.

    Hubo un tiempo en que la tribu
    era parte de la tierra
    veneraba los espíritus
    hablaba con las estrellas.

    Hubo un tiempo de tambores
    de sonajas y de plumas
    de piedras que nos hablaban

    con voz de sol y de luna.

    Hubo un tiempo bien sagrado
    el de los antepasados
    cuya memoria nos pide
    que volvanos a su lado…

  2. Contenido

    El contacto directo con la Naturaleza es parte esencial de la vida, pero las comodidades que nos ha traído la “civilización”  ha hecho que tengamos que “programar” el salir de vez en cuando a tomar esa energía y muy feliz de tener la oportunidad por mi profesión de recorrer diferentes espacios naturales.

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