Tu cielo y mi cielo

29 agosto, 2017

Tu cielo y mi cielo

Cuenta una leyenda que también existe un cielo para las mascotas.

Yo comparto plenamente con ello, ya que también tienen sentimientos y lo expresan a los que ellos más quieren.

Dicen que ese puente que hay entre el cielo y la tierra, se le llama el Puente del Arco Iris.

Todo animal que haya sido amado de una manera muy especial y haya tenido una conexión muy particular con la persona que ha cuidado de él aquí en la Tierra, cuando deja este plano, dice la leyenda que cruza ese Puente del Arco Iris y dicen que por eso al cruzarlo deja  destellos de luz, en aquellos lugares donde había vivido.

Sus ojos se iluminan y su corazón está rebosante de felicidad por aquellos episodios de amor que tuvo en la Tierra.

Ahora en este nuevo espacio, su nuevo cielo y su nueva tierra, hay valles, colinas, ríos y planicies donde puede correr y jugar con otros amigos especiales que irá conociendo.

Aquí abunda el agua y el sol, jamás le faltará comida.

Se siente tan feliz y a gusto como en su casa de la tierra.

Aquellos animales que estuvieron enfermos y que vivieron muchos años aquí, sienten como que renacen a una nueva vida. Y los que sufrieron maltratos, que fueron abandonados y hasta mutilados por causas que no nos podemos explicar, aquí recuperan las ganas que siempre tuvieron de vivir.

Los que convivieron y fueron amados nos dicen:

“No sufras por mí, que estoy tan feliz de verte cada día como si estuviese contigo.

Estoy a tu lado, voy contigo, ahora te cuido y te protejo, soy ese guardián de todas las horas. Mientras tu duermes, yo velo tu sueño.

Cuando tu trabajas, estoy ahí para que tu tiempo sea tan fecundo y próspero como el descanso.

Tu no me ves, claro, soy energía, soy luz densificada.

Aquí espero paciente el momento, ese momento que tú finalices tu misión en la Tierra y llegue el momento del Reencuentro.

Donde nos volvamos a encontrar cara a cara, ahora ya sin temor ni sufrimiento. Solo dicha y felicidad.

Nos uniremos en un infinito abrazo para no volvernos a separar”.

Los dos se acercan al Puente del Arco Iris, uno a cada lado avanzan mirándose a los ojos, con brillo en la mirada.

Seguros de sí mismos.

Se funden en un abrazo, el tiempo ha llegado.

Se oye el trinar de los pájaros, los campos florecen, corre una briza suave, cae una llovizna  que empapa la tierra.

La vida resurge, todo se renueva, el corazón se inunda de gozo, se manifiesta la dicha plena, una melodía resurge tan fuerte que envuelve la Tierra, alegría y gozo como en la épocas de las cosechas.

Un llovizna diferente cae sobre sus rostros. Una lluvia de besos los envuelve acariciándolos.

Se funden en una mirada, la mirada que llega hasta el alma.

Un arco iris inunda la Tierra, la alianza está sellada.

General

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *