19 febrero, 2015

El sanador no sanado

El plan de perdón del ego se utiliza mucho más que el de Dios. Se debe a que lo ponen en práctica sanadores que no han sanado, y pertenece, por lo tanto, al ámbito del ego.

Consideremos ahora con más detenimiento al sanador no sanado.

Por definición, está tratando de dar lo que no ha recibido. Si un sanador no sanado es un teólogo, por ejemplo, puede que parta de la premisa: “Soy un miserable pecador, y eso es lo que eres tú también”.

Si es un psicoterapeuta, es más probable que parta de la creencia igualmente absurda de que el ataque es real tanto para él como para su paciente, aunque eso es algo que a ninguno de los dos debiera importar.

Un terapeuta no cura, sino que deja que la curación ocurra espontáneamente. Puede señalar la obscuridad, pero no puede traer luz por su cuenta, pues la luz no es de él. No obstante, al ser para él, tiene que ser también para su paciente.

El Espíritu Santo es el único Terapeuta. Él hace que la curación sea evidente en cualquier situación en la que Él es el Guía. Lo único que puedes hacer es dejar que Él desempeñe Su función. Él no necesita ayuda para llevarla a cabo.

Te dirá exactamente lo que tienes que hacer para ayudar a todo aquel que Él te envíe en busca  de ayuda, y le hablará a través de ti si tú no interfieres. Recuerda que eres tú el que elige el guía que ha de prestar la ayuda, y que una elección equivocada no constituirá ninguna ayuda.

Pero recuerda asimismo que la elección correcta sí lo será. Confía en Él, pues ayudar es Su función, y Él es de Dios. A medida que despiertes otras mentes al Espíritu Santo a través de Él, y no a través de ti, te darás cuenta de que no estás obedeciendo las leyes de este mundo.

Sólo las leyes que estás obedeciendo dan resultado. “Lo bueno es lo que da resultado” es una afirmación acertada, pero incompleta. Sólo lo bueno puede dar resultado. Nada más puede hacerlo.

Técnicas energéticas.
Acerca de Pury del Valle
Soy Consultora de Feng Shui y ofrezco mis servicios para acompañarte a buscar la armonia en tu hogar, tu negocio, oficina y en tu vida. Amo la naturaleza, amo el aire que respiro, el sol que nos alumbra, cada célula, cada energía que vibra en constante interacción.

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